En este segundo mes de verano me he dedicado a leer El hereje de Miguel Delibes. Con su lectura me he entretenido, he aprendido y he disfrutado. La obra narra la vida de Cipriano Salcedo, un caballero vallisoletano del s.XVI, cuya inquietud moral y religiosa nos da a conocer los entresijos de la Reforma luterana y cómo esta se vivió en nuestro país. Su vida está llena de momentos entrañables y anécdotas divertidas. Es un personaje al que se le coge cariño: tranquilo, íntegro, valiente...
Por supuesto que os recomiendo leerlo, aunque advirtiendo que el primer capítulo quizá os resulte un poco más árido, actúa como una especie de prólogo anticipando acontencimientos futuros, para justo después comenzar desde el principio, con el nacimiento de Cipriano.
¡¡Que sigáis teniendo buen verano!!
Blog de una profesora de Lengua y Literatura y tutora de la ESO. Nube es una de mis palabras favoritas y en las nubes a veces estoy.
jueves, 9 de agosto de 2012
miércoles, 25 de julio de 2012
lunes, 9 de julio de 2012
Una forma de vida
Este fin de semana, entre otras cosas, pude dedicar tiempo a la lectura y devoré esta breve, pero intensa, novela: Una forma de vida, de Amélie Nothomb. Lo compré en la feria del libro del instituto, porque había leído una entrevista de la autora y me pareció una mujer interesante.
La novela se basa en el intercambio epistolar de la escritora misma, Amélie Nothomb, y un soldado norteamericano que se encuentra en la casi finalizada guerra de Irak. Este le escribe pidiéndole ayuda y comprensión con su problema, la obesidad, que es también el de muchos de sus compañeros. Problema, o una forma autodestructiva de protestar contra la barbarie de la guerra.
Me enganchó y me ha parecido muy original e inteligente.
La novela se basa en el intercambio epistolar de la escritora misma, Amélie Nothomb, y un soldado norteamericano que se encuentra en la casi finalizada guerra de Irak. Este le escribe pidiéndole ayuda y comprensión con su problema, la obesidad, que es también el de muchos de sus compañeros. Problema, o una forma autodestructiva de protestar contra la barbarie de la guerra.
Me enganchó y me ha parecido muy original e inteligente.
domingo, 24 de junio de 2012
¡¡Vacaciones!!
¡¡¡Felices vacaciones a todos!!!
Para cerrar el blog por este curso, ahí van algunas lecturas que quiero compartir con vosotros, por si no sabéis que leer este verano. Aunque lo mejor es que cada uno se pase por una librería, o por la biblioteca, o por la estantería de casa y coja los libros que de alguna manera le llamen.
El camino, de Miguel Delibes
La sonrisa etrusca de José Luis Sampedro
La casa de los espíritus, de Isabel Allende
La fiesta del chivo, de Mario Vargas Llosa
Diez negritos, de Agatha Christie (o cualquier otro título). Con vuestra edad mi abuelo hizo que me aficionara a sus novelas y las devoraba. Y nunca averiguaba quién era el asesino.
Viaje al fin del mundo de Hennink Mankell
El chino de Hennink Mankell
Sin noticias de Gurb de Eduardo Mendoza
El desorden de tu nombre de Juan José Millás
El tiempo entre costuras, de María Dueñas
La sombra del viento, de Carlos Ruiz Zafón
La isla bajo el mar, de Isabel Allende
La mecánica del corazón, de Mathius Malzieu
Siddartha de Herman Hesse
Para cerrar el blog por este curso, ahí van algunas lecturas que quiero compartir con vosotros, por si no sabéis que leer este verano. Aunque lo mejor es que cada uno se pase por una librería, o por la biblioteca, o por la estantería de casa y coja los libros que de alguna manera le llamen.
El camino, de Miguel Delibes
La sonrisa etrusca de José Luis Sampedro
La casa de los espíritus, de Isabel Allende
La fiesta del chivo, de Mario Vargas Llosa
Diez negritos, de Agatha Christie (o cualquier otro título). Con vuestra edad mi abuelo hizo que me aficionara a sus novelas y las devoraba. Y nunca averiguaba quién era el asesino.
Viaje al fin del mundo de Hennink Mankell
El chino de Hennink Mankell
Sin noticias de Gurb de Eduardo Mendoza
El desorden de tu nombre de Juan José Millás
El tiempo entre costuras, de María Dueñas
La sombra del viento, de Carlos Ruiz Zafón
La isla bajo el mar, de Isabel Allende
La mecánica del corazón, de Mathius Malzieu
Siddartha de Herman Hesse
domingo, 3 de junio de 2012
Me gustas cuando escribes...
El curso se acaba y en clase no vamos a tener tiempo de comentar todos los poemas de las Veinte poemas de amor y una canción desesperada. Os animo a realizar vuestros comentarios aquí en el blog.
El jueves no nos dio tiempo ni a leer ni a comentar uno de los poemas más conocidos de este libro.
Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca. .
Como todas las cosas están llenas de mi alma,
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía. .
Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
Déjame que me calle con el silencio tuyo. .
Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo. .
Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.
¿Qué tenéis que decir sobre él? Si no sois aún contribuyente, mandadme un correo a marisierraprofe@gmail.com y yo os mandaré la invitación (aunque ya lo hice al comienzo de curso).
El jueves no nos dio tiempo ni a leer ni a comentar uno de los poemas más conocidos de este libro.
Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca. .
Como todas las cosas están llenas de mi alma,
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía. .
Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
Déjame que me calle con el silencio tuyo. .
Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo. .
Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.
¿Qué tenéis que decir sobre él? Si no sois aún contribuyente, mandadme un correo a marisierraprofe@gmail.com y yo os mandaré la invitación (aunque ya lo hice al comienzo de curso).
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