lunes, 17 de diciembre de 2012

La espada y la rosa

Esta es nuestra lectura obligatoria del 2º Trimestre. Ya sabéis qué pedirle a los Reyes...

 

¿Dónde están, corazón?

Seguimos con el tema de los tópicos literarios  en canciones actuales:


 ¿Qué tópico o tópicos encontramos?



Carta al director

Todos conocéis lo sucedido a un grupo de estudiantes del instituto que visitaban Madrid con su profesor, David. Este lo reflejó en este escrito que envió a varios periódicos y que fue publicado en el Diario Sur de Málaga:

Si la Educación es el problema, 
prueben con la ignorancia

Si de verdad  la mejor forma de decir es hacer, como profesor de secundaria, me propuse explicarles el pasado lunes 19 de noviembre, a mis alumnos del Ies Antonio Gala de Alhaurín el Grande
( Málaga), el alcance del derecho constitucional a la libertad de expresión, a la vez que inspirarles en la defensa de la educación pública. Aprovechando una visita al Congreso de los Diputados, decidí  acompañarlos con una camiseta, de un color verde llamativo, donde se podía leer la frase " educación pública de todos para todos", ante la mirada de sorpresa de unos, y de complicidad de otros. Pero la sorpresa se transformó en estupor cuando la persona responsable de la visita, me abordó para pedirme el móvil con el que me fotografié en el interior del Congreso, y ante mi negativa a entregárselo, me exigió, sin éxito por su parte, que la borrase. Me insistió que no podía visitar el congreso vestido con tal camiseta, dejándonos claro que la libertad de expresión que yo esgrimía, paradójicamente, no podía ser invocada en sede parlamentaria, y que sólo a  sus señorías correspondía tal derecho, y que los ciudadanos debemos abstenernos de emitir nuestras opiniones en dicha sede, que a lo sumo cada 4 años podríamos ejercerlo. Perplejo ante tal argumentación,y como quiera que yo insistía en llevar la camiseta de la discordia, ya en el hemiciclo, me abordó un segundo ujier más enérgico aún, que con los mismos argumentos en forma de mantra  y amparándose en  órdenes de sus superiores, me exigió deponer mi "desafiante" actitud, o cubriendo mi camiseta o saliendo del edificio. Curiosamente esta escena de desarrollaba junto al escaño, ahora vacío del Presidente del Gobierno... Finalmente, ante la indignación de los alumnos, se limitó a impedir mi presencia en la foto oficial, momento en el que me espetó aquello de " por culpa de actitudes como la tuya, nos veremos obligados a impedir a los ciudadanos la visita al Congreso". Sobra decir la respuesta que nos dio, cuando se le preguntó qué ocurría con aquellos colegios privados que pasean  sus escudos e insignias libremente  en sus visitas por los pasillos de esta tan alta institución: "ellos, no dan problema". Inmediatamente pensé que estaba en lo cierto, que por su boca se deslizaba  lo que nuestros gobernantes han decidido: que nosotros somos el problema: la Educación Pública.

sábado, 17 de noviembre de 2012

Nuestro poema de la semana

Para mi es un honor que una de mis alumnas sea capaz de escribir poemas tan bellos. Es nuestro poema de la semana, ya os avisaré de cuál de ellas.


Medianoche

Medianoche.
Mis ojos no parpadean;
marcan la hora
en un reloj sin agujas.

En mi cama alborotada,
las sábanas de hielo
aún conservan sabor de café
de azúcar,
de besos...

Sabor de otoño anticipado
en el que un ejército de hojas secas
rompen en mil piezas
el puzzle de mi corazón.

Un haz de luz blanca
se ha colado entre la persiana
y ahora me roza,
me acaricia
con suaves manos de aire.

Se apaga el fuego en mis mejillas,
mis uñas se tornan violetas,
mi cuerpo comienza a temblar...

Quiero desaparecer,
quiero huir de ese rayo de nieve,
pero mis piernas, en necio desatino,
corren hacia él.

El viento también corre
y, en un suspiro, 
abre la cortina de mi flequillo.

La noche es un lago,
mi aliento árido
bebe un sorbo de él.
Un sabor amargo de luna llena
caduca en mi lengua,
en mi sonrisa,
en mi alma...

La oscuridad del cielo
ha hecho las maletas
para alojarse eternamente
en mi mirada.

Mis ojos ya no se abren,
tampoco marcan la hora.
¿Para qué?
Es inútil.

En mi reloj sin agujas
siempre será medianoche.

Helena López Algaba

lunes, 29 de octubre de 2012

Segunda propuesta para el poema de la semana

Para la libertad sangro, lucho y pervivo.
Para la libertad, mis ojos y mis manos,
como un árbol carnal, generoso y cautivo,
doy a los cirujanos.

Para la libertad siento más corazones

que arenas en mi pecho. Dan espumas mis venas
y entro en los hospitales y entro en los algodones
como en las azucenas.

Porque donde unas cuencas vacías amanezcan,

ella pondrá dos piedras de futura mirada
y hará que nuevos brazos y nuevas piernas crezcan
en la carne talada.

Retoñarán aladas de savia sin otoño,

reliquias de mi cuerpo que pierdo en cada herida.
Porque soy como el árbol talado, que retoño
y aún tengo la vida.


Miguel Hernández

La semana de nuestro poema, seguramente habrá huelga general. Este poema va acorde con el espíritu de la lucha por las reivindicaciones.